Niños y monos comparten intuiciones geométricas básicas según reciente investigación científica
Un estudio de la Universidad Carnegie Mellon revela que primates y niños humanos poseen capacidades geométricas innatas similares para comprender el espacio.

Un reciente estudio desarrollado por investigadores de la Universidad Carnegie Mellon ha determinado que tanto los niños pequeños como los monos poseen una comprensión geométrica fundamental compartida. La investigación sugiere que la capacidad para reconocer formas, ángulos y distancias no es una habilidad exclusivamente humana adquirida mediante el lenguaje, sino una intuición espacial presente en ambos grupos desde etapas tempranas del desarrollo.
El análisis, realizado bajo condiciones controladas, observó cómo los sujetos experimentales interactúan con representaciones visuales de conceptos espaciales básicos. Los resultados indican que, ante desafíos de orientación y reconocimiento de patrones, los primates muestran una respuesta cognitiva comparable a la de los infantes, lo que permite inferir la existencia de una base biológica común para el razonamiento geométrico en el reino animal.
Especialistas en ciencias cognitivas destacan que este hallazgo es relevante para comprender la evolución del pensamiento abstracto. Aunque el lenguaje humano permite una complejidad mayor en la comunicación y el aprendizaje posterior, las estructuras mentales que permiten navegar el entorno y reconocer objetos en el espacio parecen ser un rasgo compartido que no depende de la instrucción formal ni de la cultura.
Esta revelación abre nuevas interrogantes sobre cómo se desarrollan las capacidades cognitivas en los seres vivos. La comunidad científica considera que los datos obtenidos refuerzan la teoría de que la geometría es una facultad intuitiva, esencial para la supervivencia en entornos naturales, permitiendo a los individuos mapear su territorio y localizar recursos de manera eficiente.
En México, instituciones académicas como el IPN y especialistas en neurobiología del CONAHCYT suelen monitorear este tipo de avances internacionales para enriquecer el estudio del comportamiento animal y humano. La comprensión de estas facultades innatas podría facilitar, en el futuro, nuevas estrategias pedagógicas en la SEP enfocadas en el aprendizaje temprano de las matemáticas y la percepción espacial en la educación básica.


