Suman 359 muertos tras deslave en la frontera entre Nepal y Tíbet
Las labores de rescate continúan ante la cifra de 1,300 desaparecidos, mientras el Papa León XIV envía sus condolencias por la tragedia.

Un devastador deslave ocurrido en la zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet ha dejado un saldo preliminar de 359 personas fallecidas y aproximadamente 1,300 desaparecidos, según reportes internacionales actualizados a este jueves 27 de agosto de 2026. El desastre natural, provocado por intensas precipitaciones, ha sepultado diversas comunidades bajo toneladas de lodo y escombros, complicando severamente las tareas de búsqueda que realizan equipos de emergencia especializados en terreno de alta montaña.
La situación en el área se mantiene crítica debido a la inestabilidad del terreno y el pronóstico meteorológico adverso. Las autoridades locales han advertido sobre el riesgo inminente de nuevas inundaciones que podrían afectar las rutas de acceso, obligando a los grupos de rescate a redoblar esfuerzos antes de que las condiciones climáticas impidan el despliegue de maquinaria pesada y aeronaves de apoyo en las zonas más aisladas.
Ante la magnitud del desastre, el Papa León XIV expresó este jueves su profunda consternación y envió sus condolencias a las familias de las víctimas. A través de un comunicado oficial emitido por la Santa Sede, el Pontífice manifestó su cercanía espiritual con los damnificados y exhortó a la comunidad internacional a mantener la solidaridad y el apoyo humanitario hacia las naciones afectadas por esta catástrofe natural.
Por su parte, organismos internacionales de socorro han comenzado a coordinar el envío de suministros médicos, alimentos y equipo de potabilización de agua para los sobrevivientes que permanecen en refugios temporales. La prioridad actual sigue siendo la localización de personas entre los escombros, aunque los responsables de las labores de rescate han reconocido que el tiempo es un factor determinante ante el peligro de nuevos deslaves en la región.


