Sheinbaum pide a la UNAM revisar su estructura administrativa por austeridad
La presidenta Claudia Sheinbaum solicitó a la máxima casa de estudios evaluar su gasto burocrático para optimizar recursos institucionales.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, hizo un llamado formal a las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para implementar un programa de austeridad enfocado específicamente en la estructura burocrática de la institución. Durante su conferencia matutina de este jueves, la titular del Ejecutivo federal subrayó la necesidad de que las instituciones públicas, incluidas las universidades autónomas, realicen un ejercicio de eficiencia en el gasto administrativo para priorizar los recursos hacia la docencia y la investigación.
La mandataria señaló que, si bien la autonomía universitaria es un principio fundamental que el Gobierno de México respeta plenamente, es necesario que el ejercicio de los recursos públicos sea transparente y responsable. La propuesta de la presidenta busca que la UNAM realice una revisión interna de sus plazas administrativas y gastos operativos, con el objetivo de reducir costos que no impactan directamente en la calidad académica o en el bienestar de los estudiantes.
En su mensaje, Sheinbaum indicó que la administración federal mantiene una política de austeridad republicana que ha permitido liberar fondos para programas sociales y proyectos de infraestructura estratégica. Bajo esta visión, la presidenta sugirió que la universidad debe analizar sus propias áreas de oportunidad para eliminar redundancias y gastos superfluos, garantizando que el presupuesto asignado desde la Cámara de Diputados se traduzca en mejores resultados para la comunidad universitaria.
La respuesta ante esta solicitud por parte de la comunidad académica ha generado diversas posturas, destacando la importancia de mantener un equilibrio entre la independencia institucional y la rendición de cuentas ante la sociedad. De acuerdo con integrantes del equipo de trabajo de la presidencia, el objetivo no es intervenir en la vida interna de la UNAM, sino fortalecer la gestión financiera de todas las instituciones que reciben financiamiento estatal para asegurar que los recursos lleguen a quienes más lo necesitan.
Finalmente, la presidencia enfatizó que la austeridad no debe entenderse como un recorte a la educación superior, sino como una estrategia de optimización para fortalecer la capacidad operativa de la universidad. Se espera que en las próximas semanas se establezcan mesas de diálogo entre representantes de la Secretaría de Educación Pública y las autoridades universitarias para discutir los mecanismos de esta revisión administrativa.


