Riesgos de salmonela en comida callejera y cómo prevenir infecciones
El consumo de alimentos preparados en vía pública conlleva riesgos sanitarios si no se cumplen normas básicas de higiene, refrigeración y cocción.

El consumo de alimentos en la vía pública es una práctica cotidiana en México, pero conlleva riesgos significativos de contraer salmonelosis cuando fallan los protocolos de higiene. La Secretaría de Salud advierte que el pollo, las carnes rojas, el huevo, las salsas crudas y los mariscos son los productos con mayor incidencia de contaminación por la bacteria Salmonella. Estos alimentos requieren condiciones específicas de temperatura y manejo para evitar la proliferación del patógeno, factores que a menudo son difíciles de controlar en puestos ambulantes.
La principal causa de contaminación en los puestos callejeros radica en la ruptura de la cadena de frío y la falta de cocción adecuada. En el caso del huevo, el riesgo aumenta cuando este es manipulado incorrectamente o se utiliza crudo en preparaciones como salsas o aderezos que permanecen a temperatura ambiente durante largas jornadas. Asimismo, las carnes y mariscos que no alcanzan las temperaturas internas recomendadas durante su preparación se convierten en vehículos de transmisión de enfermedades gastrointestinales.
Las autoridades sanitarias enfatizan que la refrigeración es un punto crítico, ya que el crecimiento bacteriano se acelera rápidamente en climas cálidos. Muchos puestos carecen de sistemas de refrigeración autónomos, lo que obliga a los comerciantes a mantener los insumos expuestos al calor extremo. Esta situación, sumada a la escasez de agua potable para el lavado constante de manos y utensilios, incrementa la probabilidad de que los consumidores sufran cuadros de fiebre, dolor abdominal y deshidratación.
Para reducir los riesgos, los especialistas en salud pública recomiendan a la población observar el estado de limpieza del lugar antes de consumir cualquier alimento. Es fundamental verificar que el personal utilice protección en el cabello y guantes, además de asegurar que los alimentos se sirvan recién preparados y bien calientes. Evitar salsas que han estado expuestas al aire libre por tiempo prolongado es una medida preventiva básica que los comensales pueden adoptar para proteger su salud.
Ante cualquier síntoma persistente después de ingerir alimentos, la recomendación oficial es acudir a la unidad médica del IMSS o IMSS-Bienestar más cercana para recibir un diagnóstico preciso. La automedicación puede enmascarar cuadros clínicos graves, por lo que el seguimiento médico es esencial para tratar infecciones por Salmonella. Mantenerse informado y ser cauteloso al elegir dónde comer es la mejor estrategia para evitar complicaciones gastrointestinales derivadas de la falta de inocuidad alimentaria.


