Refinerías en Estados Unidos alcanzan 98% de capacidad ante escasez de suministro
El sistema de refinación estadounidense opera al límite de su capacidad para estabilizar el mercado energético y frenar el aumento en los precios del petróleo.

Las refinerías de Estados Unidos reportan niveles operativos cercanos al 98 por ciento de su capacidad total instalada este 16 de septiembre de 2026. Esta cifra, que representa un esfuerzo extraordinario de la industria energética, busca mitigar la escasez de suministro que ha presionado al alza los precios internacionales del crudo y sus derivados en las últimas semanas.
La saturación en los centros de procesamiento responde a una demanda sostenida que ha forzado a las plantas a operar sin márgenes de maniobra significativos. Analistas del sector energético señalan que, aunque este ritmo de producción ayuda a equilibrar el mercado interno, el margen para responder ante cualquier eventualidad técnica o climática es prácticamente inexistente, lo que mantiene a los mercados globales en alerta constante.
Para el mercado mexicano, esta situación cobra relevancia dado el intercambio comercial constante entre PEMEX y las refinerías del vecino del norte. La Secretaría de Energía (SENER) mantiene un monitoreo estrecho sobre los niveles de importación de combustibles, buscando asegurar que la volatilidad en el exterior no afecte la estabilidad de los precios internos de las gasolinas en territorio nacional.
Especialistas sugieren que, ante la incapacidad de ampliar la oferta mediante un mayor refinamiento, la única vía para contener el alza de precios es la estabilización de los niveles de extracción y una logística eficiente. La dependencia de esta capacidad operativa máxima pone de relieve la fragilidad de la cadena de suministro energética actual y la necesidad de diversificar las fuentes de abastecimiento en toda la región de Norteamérica.
Por ahora, la industria mantiene sus protocolos de seguridad al máximo, conscientes de que cualquier interrupción en una planta clave podría generar un impacto inmediato en el precio final al consumidor. Mientras tanto, los mercados financieros observan con atención si este nivel de operación al 98 por ciento será suficiente para calmar las presiones inflacionarias que han marcado el cierre de este tercer trimestre del año.


