Proponen escindir negocios deficitarios de Pemex para mejorar eficiencia operativa
Especialistas sugieren reestructurar Petróleos Mexicanos mediante la creación de una nueva firma enfocada en los campos petroleros más productivos.

Una propuesta técnica sugiere la escisión de los negocios deficitarios de Petróleos Mexicanos (Pemex) para transformar la estructura operativa de la paraestatal. El plan busca concentrar las actividades de exploración y producción en una nueva entidad autofinanciable, la cual gestionaría específicamente 134 campos prioritarios que actualmente aportan el 96% de la producción nacional de crudo.
La iniciativa, analizada por especialistas del sector energético, plantea que al separar las áreas que generan mayores costos operativos y pérdidas financieras, la nueva empresa podría optimizar sus recursos y atraer inversión de manera más eficiente. Este modelo permitiría que la administración central de Pemex se enfoque exclusivamente en los activos con mayor rentabilidad, garantizando una mayor sostenibilidad financiera a largo plazo.
La propuesta responde a la necesidad de fortalecer la soberanía energética del país mediante una gestión más ágil de los recursos del subsuelo. Al delegar la operación de los campos estratégicos a una entidad con mayor independencia administrativa, se busca reducir la carga burocrática y mejorar los tiempos de respuesta ante las fluctuaciones de los mercados internacionales de hidrocarburos.
Aunque el esquema es visto como una alternativa viable para mejorar las finanzas de la petrolera, su implementación requeriría ajustes normativos y una coordinación estrecha entre la Secretaría de Energía y los órganos reguladores del sector. Los defensores de esta medida sostienen que la especialización técnica es fundamental para revitalizar la capacidad de extracción y asegurar que Pemex cumpla con sus metas de producción establecidas.
Finalmente, esta reconfiguración pretende blindar la operación de los activos más valiosos del país frente a las ineficiencias logísticas que han afectado el desempeño institucional en años recientes. De concretarse, el cambio marcaría un hito en la política energética nacional, priorizando la eficiencia operativa y la rentabilidad sobre la dispersión de activos de bajo rendimiento.


