Gobierno mexicano otorga mayor estímulo fiscal al diésel en 2026
La Secretaría de Hacienda incrementó el apoyo fiscal al diésel para contener costos logísticos, mientras la gasolina mantiene una estabilidad notable frente a la volatilidad internacional.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció este lunes 24 de agosto que el diésel recibirá el mayor estímulo fiscal registrado en lo que va del presente año. Esta medida busca amortiguar el impacto en los costos operativos del transporte de carga y el sector productivo, manteniendo el compromiso gubernamental de evitar alzas abruptas en los precios al consumidor final.
Esta decisión se da en un contexto internacional complejo, donde los mercados energéticos han mostrado una alta volatilidad. Mientras que en Estados Unidos el precio de la gasolina ha experimentado un repunte cercano al 40% durante los últimos meses, en México, el mercado interno ha registrado un incremento menor al 1%, logrando una estabilidad significativa gracias a la política de estímulos fiscales y el control de los precios de referencia.
El ajuste aplicado al diésel complementa el acuerdo alcanzado el pasado mes de abril entre el Gobierno Federal y las organizaciones de gasolineros, el cual estableció un tope de precio de 28.30 pesos por litro. Este esquema ha permitido que el transporte de mercancías y la industria nacional operen con mayor previsibilidad, evitando que las presiones inflacionarias de los mercados globales se trasladen directamente a la cadena de suministro local.
Especialistas en el sector energético señalan que esta estrategia es fundamental para proteger el poder adquisitivo de los mexicanos y fomentar la competitividad del país. La coordinación entre la SHCP y los diversos actores de la industria energética ha sido clave para mantener los precios de los combustibles por debajo de los niveles observados en otras regiones del continente americano.
El Gobierno Federal continúa monitoreando de cerca las fluctuaciones en el precio del petróleo crudo y los derivados refinados para ajustar los estímulos de manera semanal. Con estas acciones, la administración busca asegurar el abasto y la estabilidad en el mercado de combustibles, priorizando el bienestar de la economía familiar ante los desafíos económicos globales.


